Hondananza
Mi papá la inventó y me la enseñó con la misma naturalidad con la que uno transmite una postura, un gesto o una forma de mirar lejos. No significa “profundidad” ni “bonanza”, aunque tenga algo de ambas. Significa otra cosa: la profundidad calma donde uno se sienta como es, recuerda a los suyos —vivos y muertos— y permanece presente sin solemnidad.
La hondananza no se explica: se habita.
Cada templo humano puede apropiarse esta palabra a su modo. La hondananza tiene doble fondo: lo que se ve y lo que sostiene lo que se ve.
Y en ese fondo viven nuestras historias, nuestras raíces y nuestra forma de estar en el mundo.
Amén.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Comente Tranquilo, sin hacer ruido, por favor