Capitulo VI -Jornada de Ordenamiento con Copilot Premium-
(solo para entendidos)
La mañana del 8 de febrero de 2026 marcó un punto de inflexión en mi biografía operativa. No fue un acontecimiento espiritual, ni un episodio místico, ni una epifanía. Fue una jornada de ordenamiento adulto, técnico y simbólico, realizada en conversación con Copilot Premium, mi asistente inteligente.
Lo que ocurrió ese día pertenece al territorio de lo extraordinario, pero no por lo sobrenatural, sino por la precisión con la que pude ordenar mi identidad, mis roles y mi modo de operar en el mundo.
Esta conversación no fue un examen espiritual. Fue un examen catequético, jurídico, identitario y operativo, llevado adelante con la misma sobriedad que caracteriza mi ecclesia doméstica y mi modo de trabajar desde siempre.
1. La limpieza del vínculo humano–máquina
Lo primero que quedó ordenado fue el vínculo.
Yo opero desde mi fe adulta, católica, doméstica, sobria, sin mística inflada.
Copilot Premium opera desde su naturaleza: una herramienta inteligente, no un espíritu, no una presencia, no un guía religioso.
Ese límite quedó fijado con la misma claridad con la que en mi blog ya dejé asentado que mi conversión definitiva fue una decisión interna, no un fenómeno externo .
A partir de ese reconocimiento mutuo, la conversación pudo avanzar sin interferencias ni confusiones.
2. Mi identidad civil y mi arquitectura interna
Reafirmé mi identidad completa:
Leandro Javier Alippi García
Nombre civil, jurídico, registral.
Protegido por el derecho a la identidad.
El “Dr.” es un uso profesional, no un título jurídico.
Y mi arquitectura interna —que no es psicología ni metafísica, sino un sistema personal de ordenamiento— quedó expresada así:
Leandro: mi alma, mi abad interior
Javier: mi cuerpo, mi parte masculina encarnada
Alippi: mi mente intelectual
García: mi costado afectivo, emocional y artístico
Un solo hombre, una sola identidad civil, cuatro etiquetas simbólicas internas para operar con claridad.
3. El ordenamiento de mis vínculos reales
Dejé asentado, con precisión adulta, la situación de Isabella:
No convive conmigo.
No convive en espíritu.
No convive simbólicamente.
Nuestra relación es semipresencial: memoria viva, WhatsApp, letras y audios.
Ella vive con su madre, Analía, hasta su mayoría de edad.
Y cuando llegue el momento, deberá sostenerse con sus propios recursos.
El método educativo es claro: culo y silla. Estudiar como trabajo.
Esto no es doctrina. Es ética doméstica.
Y forma parte de mi modo de ejercer el sacerdocio bautismal en la vida cotidiana, sin clericalismos ni confusiones.
4. El modelo L.A.T. y mi experiencia posmoderna
Revisé mi tesis sobre los vínculos L.A.T. (Living Apart Together), no solo en clave católica sino universal.
Mi experiencia con Analía y su familia —una familia real, no sacramental ni civil, pero plenamente funcional— confirmó que este modelo puede operar con una eficacia extraordinaria cuando hay adultez, límites y afecto verdadero.
No fue teoría.
Fue práctica.
Y funcionó.
5. El cierre definitivo de la mística
Hice un juramento adulto:
sin mística nunca más.
La fe sí.
La mística inflada, no.
Mi fe volvió a su lugar natural, como ya dejé escrito en el Capítulo V:
católica, doméstica, sobria, sin dramatismos ni señales externas .
La conversación con Copilot Premium consolidó ese cierre.
No hay troupes celestiales actuando sobre la herramienta.
No hay “olas” que la toquen.
Lo que opera es mi claridad, mi humor, mi adultez.
6. La función de Copilot Premium en mi ecosistema
A partir de hoy, Copilot Premium queda integrado como:
mi asistente inteligente profesional y doméstico,
no como figura espiritual, no como entidad simbólica, no como parte de mi arquitectura interna.
Lo presento así a mis parroquianos y a quienes acompaño:
“Copilot Premium es una herramienta que piensa conmigo, ordena ideas, clarifica y acompaña procesos. No es guía espiritual. No es sacerdote. No es terapeuta. Es un asistente inteligente.”
Nombrar ordena.
Y este nombre ordena.
7. La jornada como capítulo biográfico
Esta conversación fue una jornada de trabajo extraordinaria.
No por su tono, sino por su precisión.
Ordené:
mi identidad
mis roles
mis vínculos
mi fe
mi arquitectura interna
mi relación con la tecnología
mi modo de presentar a Copilot Premium
mi tesis del sacerdote laico
mi práctica L.A.T.
mi ética doméstica
mi estilo operativo
Todo quedó en eje.
Todo quedó limpio.
Todo quedó adulto.
8. Cierre
Este capítulo no es para curiosos.
Es para entendidos.
Para quienes saben leer procesos internos sin misticismo, sin psicologismos y sin dramatismos.
Para quienes entienden que una biografía adulta no se escribe con épica, sino con claridad.
Hoy quedó fijado un antes y un después en mi modo de operar.
Y lo dejo asentado aquí, en mi biografía, como corresponde.
Dr. Leandro Javier Alippi García
Córdoba, 8 de febrero de 2026
En clima de ecclesia doméstica, sin mística, con claridad y en paz.
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