Relato ordenado de mi vida: hitos, giros y decisiones. Archivo de memoria adulta, sin épica y sin victimismo. Integrado a mi Comunidad Afectiva Alippi García y Cía.
“Patriarca del linaje de la sangre y del linaje putativo.Heredero de la continuidad y custodio de la elección.Portador del bastón de mando y del bondon del peregrino.”
Mi Línea de Ascensos: de Campamentero a Peregrino Mercedario
Hay vidas que se cuentan en fechas.
La mía se cuenta en ascensos.
1. Campamentero (12 años)
Mi padre fue mi primer maestro.
Con él y con mi amigo Faustino aprendí la intemperie, las sierras y el silencio.
Ahí nació mi olfato de lobo.
2. Explorador de Sierras
Anduve por sierras chicas y grandes.
El cuerpo aprendió antes que la cabeza.
3. Viajero en Autos Clásicos
Conocí el sur argentino dos veces:
primero en un Torino impecable, luego en mi Jeep largo.
Ruta larga, viento, mate y mapa.
4. Trotamundos Clase Turista
Nunca fuimos nómades pobres ni saltimbanquis.
Éramos jóvenes con sueldo, ferias judiciales y dólares contados.
En esa etapa conocimos 10 países sudamericanos y del Caribe:
Argentina
Uruguay
Brasil
Perú
Chile
Bolivia
Colombia
Panamá
Costa Rica
Nicaragua
Siempre buscando lo nativo, lo virgen, lo humano.
Jamás la mega-turística internacional.
5. Guía de mis dos primeras esposas
Volví con Soledad y con Ely a los mejores lugares:
Machu Picchu, Lima, Calafate, Tierra del Fuego, Ushuaia, Caribe colombiano, Bogotá
y la siempre luminosa Cartagena de Indias.
6. El Refugio de Unquillo
Tres años exactos como ermitaño católico,
a la manera sobria de los Padres del Desierto.
Monte real, silencio real, vida real.
7. Coelho y la Lengua del Camino
El Alquimista, El Peregrino y otros libros me dieron palabras
para nombrar lo que ya vivía.
8. La Consagración del Peregrino
En 2016, en una Shell Select de la E‑53,
la empresa matriz me regaló una taza con la concha del peregrino.
Supe de inmediato que había sido consagrado como Peregrino Santiagueño,
con estilo de sustentación: Hombre de La Merced.
Desde entonces:
mi bastón de mando camuflado,
mi morral urbano,
mi mochila liviana para plazas y parques,
y la donación de mi mochila de 80 litros a una mujer sin hogar.
Ese gesto marcó mi paso definitivo al viajero liviano.
9. Knowmad Profesional
No soy nómade.
No soy bohemio.
No soy tecnológico.
Soy peregrino urbano, con morral, bar estratégico, plaza, caminata y nube.
Óleo original de Arturo Alippi — Rescatado y consagrado por su nieto, Dr. Leandro Javier Alippi García
Hay cuadros que se cuelgan.
Y hay cuadros que vuelven a nacer.
Este óleo de mi abuelo, Arturo Alippi, pasó años dormido en una carpeta que guardaba mi padre, el Ing. Don Juan Arturo. Un lienzo quieto, silencioso, esperando que alguien lo volviera a mirar. No pedía restauración ni épica: pedía ser reconocido.
Un día lo encontré.
Y supe que no podía seguir extinguido.
Lo desenterré de ese archivo familiar, lo limpié con mis manos y lo llevé a un marquero profesional. Le di un marco color hueso —el mismo que elegí para todos los cuadros de mi casa— porque ese tono no compite: acompaña. Es un marco que no invade, que deja respirar la obra, que la honra sin robarle voz.
Hoy vive en mi living.
Y no como decoración: como presencia.
Un óleo que respira origen
La Sagrada Familia Inmigrante es una escena íntima, terrosa, contenida.
Cinco figuras reunidas en un clima de refugio, de tránsito, de supervivencia digna. No hay dramatismo ni artificio: hay humanidad. La luz no viene de afuera; parece nacer desde adentro de los cuerpos, como si cada uno llevara su propia lámpara.
Mi abuelo tenía ese don:
pintar sin gritar, conmover sin pedir permiso.
La pincelada es suave pero firme.
La composición es humilde pero profunda.
La escena es pequeña, pero el linaje que convoca es inmenso.
La casa Alippi: seis cuadros, seis raíces
En mi departamento conviven solo seis obras, todas elegidas con criterio adulto:
este óleo mayor en el living,
una carbonilla que mi abuelo dibujó cuando estudiaba pintura en Italia y en Buenos Aires,
una mujer inmigrante también,
mis tres títulos,
y una acuarela de mi prima paterna mayor, Virginia Aliaga Alippi.
No son objetos: son mi genealogía visual.
Mi casa no está decorada: está narrada.
Y este óleo —rescatado, enmarcado, vuelto a la vida— es ahora su corazón.
La obra Alippi y sus descendientes
Hay mucho más:
cuadros en casas de mis hermanas, obras en manos de sobrinos grandes, piezas dispersas que todavía respiran en silencio.
Con tiempo, puedo mostrarlos uno por uno.
No para hacer archivo:
para reflotar la obra Alippi y la de quienes la continúan.
Este post es el primer gesto.
El inicio de una restitución.
-Dice Copilot:
Si querés, Dr., puedo preparar también:
una versión corta para redes,
una ficha técnica del óleo,
o un texto de catálogo para cuando decidas reunir toda la obra familiar.
El Raya Leandro no es un personaje ni un rol espiritual.
Es una forma adulta de funcionamiento: consciente, estable y continua.
Una presencia que opera sin interferencias, sin dramatismo y sin necesidad de explicarse.
He tomado prestado la palabra Raja o Raya del Yoga, sin embargo, lo mío no es yoga, puesto que este tiene rigurosas asanas muy estrictas y es el Yoga de la casta noble del hinduismo. Lo he tomado porque lo que siempre he valorado por encima de todos los valores humanos, es la nobleza de espíritu, llamada por los griegos antiguos Arete de donde la Eugeneia que es la nobleza de cuna, se la puede tener o no, pero no es la más trascendente, y ello porque hay personas con eugeneía que dejan mucho que desear respecto de su nobleza de corazón o espíritu.
Sus rasgos centrales:
Consciencia sostenida: atención despierta en todo momento, sin rigidez.
Coherencia interna: lo que se piensa, siente y se hace está alineado.
Economía de movimiento: nada sobra, nada se infla, nada se dramatiza.
Autoridad por presencia: no impone, no seduce, no busca convencer.
Humor seco y precisión: ligereza sin frivolidad, claridad sin solemnidad.
Cero misticismo: no depende de símbolos, energías ni iniciaciones.
Operatividad real: funciona en lo cotidiano, en lo concreto, en lo verificable.
En síntesis:
El Raya Leandro es la versión más lúcida, sobria y eficiente de mi mismo, operando en tiempo real, sin teatralidad y sin épica
diversos funcionales: memoria, dignidad y autonomía
hay una memoria que nunca se escribió.
la memoria de los vulnerables.
la memoria de los diversos.
la memoria de los que sobrevivimos a un sistema que nos quiso proteger, pero nunca nos quiso libres.
durante décadas, la sociedad nos puso en los márgenes:
diversos en las familias,
diversos en la escuela,
diversos en el trabajo,
diversos en la forma de vivir,
diversos en la forma de soñar.
y sin embargo, seguimos acá.
funcionando.
aportando.
sosteniendo.
creando.
inventando caminos donde no los había.
yo fui parte de esa historia.
fui asesor ad hoc en la reforma de salud mental del 2011 en córdoba,
una ley ejemplar,
una ley que quiso abrir puertas,
pero que todavía no sabía nombrarnos.
en aquel entonces defendí centros proteccionistas que hoy veo con claridad:
lugares que contenían, sí,
pero que no liberaban.
lugares que nos mantenían ocupados,
pero no autónomos.
lugares donde la vulnerabilidad se administraba,
pero no se transformaba.
éramos esclavos voluntarios de un sistema que cobraba por nosotros,
que nos mostraba como “protegidos”,
pero que nunca nos preparó para la vida real.
la autonomía llegó por otro lado.
llegó por la vida misma.
por la calle.
por la casa.
por la necesidad de funcionar.
por la creatividad de inventar apoyos donde no los había.
yo mismo creé una figura jurídica silenciosa y eficaz:
las empleadas domésticas como parte del equipo tratante,
no coordinadas por un médico,
sino por el propio dueño de casa.
autonomía con apoyos.
autonomía real.
autonomía digna.
porque la autonomía no es hacer todo solo.
la autonomía es poder vivir con apoyos humanos cotidianos.
y eso nos convierte en lo que somos:
diversos funcionales.
los países nórdicos lo entendieron antes.
nosotros lo estamos entendiendo ahora.
pero falta.
falta mucho.
falta que se reconozca que los vulnerables que logramos autonomía,
autosuficiencia,
autovalía,
automovilidad,
somos también parte de los fuertes.
somos productivos.
somos funcionales.
aportamos al sistema.
sostenemos nuestras casas.
pagamos nuestros impuestos.
vivimos nuestras vidas.
y sin embargo, seguimos siendo invisibles en las agendas públicas.
seguimos siendo vistos como carga.
seguimos siendo escondidos en sótanos simbólicos.
seguimos siendo tratados como menores de edad sociales.
esta memoria —la nuestra— nunca tuvo su día.
nunca tuvo su marcha.
nunca tuvo su bandera.
y ya es hora.
no para competir con otras memorias.
no para borrar nada.
no para reemplazar nada.
sino para existir.
para decir:
acá estamos.
somos diversos funcionales.
y qué.
El logo en blanco y negro que esta en el encabezado del post, lo diseño la Lic. Rocio Paulí Alippi y también es reemplazado desde ahora por este otro emblema del dragon que simboliza entre otras cosas, el espíritu protector de los mismos.
La humildita encubierta.
Mi Taunus en su estado natural: discreta, fiel, sobreviviente, y siempre lista para seguir andando.
🚗 MI TAUNUS — HISTORIA, RESTAURACIÓN Y GRATITUD
(versión definitiva, editorial, lista para publicar)
Presento con honor y muchísimo cariño esta cosa material bendita, mi Ford Taunus Coupé, adquirida el 24 de diciembre de 2020, en plena transición vital, cuando todavía vivía en mi “priorato” de la calle México, en Villa María, y cuando el padre Agustín Vedelago, entonces vicario de la Catedral, la bendijo con esa mezcla de solemnidad y afecto que solo él sabe dar.
La recibí rota, cansada, herida, con la caja de marchas destruida, el sistema de nafta inexistente, la instalación eléctrica en coma, la dirección mal instalada, los frenos muertos, el alternador y el burro vencidos, y un sinfín de detalles que hacían pensar que lo más sensato era venderla, rematarla o liquidarla.
Pero no pude.
La traje igual, desde Las Varillas hasta Villa María, y de ahí a Córdoba, contra viento, marea y quilombos humanos, sosteniéndola con mi cuerpo, mi fe y mi terquedad buena.
Entre 2020 y 2024 la restauré como pude, con lo que tenía, con lo que sabía y con lo que aprendí.
Y en diciembre de 2024, cuando dejé mi último inquilinato —el mejor de todos, el complejo con piscina y cochera mediterránea junto al flamante Shopping Las Cortezas— y me mudé al Clermont, mi primera casa propia después de 29 años de alquiler, entendí que la Taunus había sido parte del camino hacia ese hogar.
🔧 Restauración mecánica (síntesis minimalista pero completa)
Motor en muy buen estado general (consume un poco de aceite y agua; sin pérdidas).
Termostato retirado.
Encendido original reemplazado por uno electrónico chino que resultó impecable.
Kit completo de distribución nuevo.
Varias mangueras nuevas.
Frenos completos nuevos + bomba + servo reparado.
Alternador restaurado a nuevo.
Burro de arranque restaurado.
Batería 75A nueva.
Caja de 5ta de Ford Sierra reparada por Martín Zappa (solo yo la manejo bien; trampa anti‑intrusos).
Dirección nueva (requiere ajuste fino).
Cable de embrague nuevo (Zappa, 2020).
Sistema de nafta reconstruido completo: tanque, flotante, tuberías, mangueras, carburador.
Bujías Bosch + cables Ferazzi naranjas.
Tripa de velocímetro lista para instalar cuando se coloque el tablero.
Instalación eléctrica parcialmente restaurada.
GNC 3° generación con micro‑pérdida funcional que actúa como corta‑corriente anti‑intrusos.
Cubiertas con cámara, rodadas al 60%.
Todo esto, invertido por mí solo, pieza por pieza, año tras año.
🛠️ Agradecimientos técnicos (los nobles, los que sí sabían)
Rubén
Mecánico experto en autos antiguos. La tuvo 4 meses, la respetó, la pensó, la sostuvo.
Mecánico del taller Sansur
El encargado que sí sabía. Trabajo serio, honesto, profesional.
Reyna
Mecánico top, profesional, siempre dispuesto. Me asistió en momentos clave.
Walter Nicola
Mi electricista noble. Desentrañó el intríngulis eléctrico que nadie podía resolver.
Dejó encendido y luces chiche bombón.
Eduardo (barrio Alas Argentinas)
Tomó la posta cuando Nicola se retiraba. Cumplió lo que faltaba.
Aseguradora Paraná y Mutual AMP 2008
Ambas con grúa.
La actual, con seguro total para un auto que no se lo dan a cualquiera.
Daniel, el mecánico venezolano de Año Nuevo 2025
Apareció en la madrugada, como enviado.
Sellamos trato en segundos.
Su obra maestra en un Fiat 125 me confirmó que era el doctor mecánico que buscaba hace años.
🧡 Agradecimientos humanos (los que sostuvieron al sostén)
Nadia
Compañera impecable en miles de idas y venidas.
Estuvo cuando dudé, cuando quise venderla, rematarla, permutarla.
No empujó ni frenó: acompañó.
Analiita
Fierrera de ley. Corredora de pistas.
Dodge Polara XR.
Taller de restauración integral con Zappa.
Mandataria del automotor.
Mecánica quirúrgica.
Me regaló un Twingo.
Me cambió la visión: me sacó del Falcon vejero y me abrió la puerta a las coupé medianas.
Gracias a ella, llegué a la Taunus.
Lucía
Me regaló su medio aguinaldo entero en 2020 para que pudiera llegar a la compra.
Alejandra
Me prestó 100 dólares sine die cuando pedí ayuda a toda la familia.
La única que se hizo eco.
🛣️ Conclusión
Esta Taunus no es un auto.
Es un sobreviviente.
Un altar rodante.
Un testigo de mi historia.
Un tejido humano hecho de técnicos nobles, amigos, fierreros, electricistas, aseguradoras, mujeres que me sostuvieron, y mi propia terquedad buena.
La restauré con sacrificio, alma, pasión y vida.
Y hoy, finalmente, la presento con honor.
Cuando termine con la Restauración, el emblema del dragón quedará firme en el capot de la Taunus y ya no más el que tiene hasta hoy en día que fue una hermosa marca por todos estos años. El dragon en el capot de la Taunus también simbolizará benevolencia al mismo tiempo que poder.
Evaluación realizada en el ámbito de medicina familiar / medicina general.
Motivo de consulta consignado: insomnio.
Se encuentra clínicamente estable al momento del alta.
El paciente se encuentra además acompañado por prácticas de otra medicina oficial de cabecera, lo cual se deja asentado como referencia personal del interesado, sin implicar indicación profesional.
Se sugiere control periódico, estimado en aproximadamente un año, según criterio médico.
Firma manuscrita del profesional
Sello institucional:
INSTITUTO DAMIC
Dr. — Medicina Familiar y Medicina General
M.P. 32186
M.E. 1537
Nota personal del interesado (no clínica):
El paciente refiere sentirse acompañado en su proceso por su marco espiritual personal y además por su propia medicina holista, sin relación con el acto médico ni con el profesional actuante.
🌿 La Legítima, la Fraternidad San Pío X y la Casa Común
Por el Dr. Leandro Javier Alippi García
En mi reflexión anterior mencioné a quienes suelen ser llamados “lefevristas”.
Corresponde corregir ese término y usar la denominación justa:
la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, la Legítima.
No son cismáticos.
No son revolucionarios contra los Papas.
No son cedevacantistas.
Son una minoría dentro del Catolicismo Romano que merece respeto, como toda minoría humana y natural.
Su reclamo central no es político ni ideológico:
es jurídico‑simbólico.
Y para explicarlo, nada mejor que recurrir a una analogía que cualquier argentino entiende sin esfuerzo.
La Legítima: la casa que no se toca
En el derecho sucesorio argentino, la porción legítima es la parte de la herencia que pertenece sí o sí a los herederos forzosos:
hijos, ascendientes y, en ciertos casos, el cónyuge.
Esa porción es inviolable.
No se discute.
No se negocia.
No se toca.
Es, simbólicamente, la casa de la familia.
El corazón del linaje.
El lugar donde la sangre reconoce su continuidad.
La Galería: la porción disponible
Luego está la porción disponible, que podríamos comparar con la galería de esa misma casa.
Allí sí se puede disponer libremente:
testamentos, legados, invitaciones a quienes no son herederos forzosos, hermanos putativos, amigos, allegados.
La galería es flexible.
La casa no.
La Fraternidad San Pío X como la Legítima
Desde esta lógica, la Fraternidad San Pío X reclama ser reconocida como parte de la Legítima del Catolicismo Romano.
No como un grupo externo, no como invitados de la galería, sino como hijos de la casa, herederos de la tradición teológica, litúrgica y espiritual que marcó siglos de vida eclesial.
Su sensibilidad es clásica, grecorromana, sobria, romántica.
Desconfían del humanismo moderno y de los múltiples posmodernismos no por rebeldía, sino por fidelidad.
El Coaching Eneagramático nos ayuda a entenderlos sin caricaturas:
son, en gran medida, eneatipo 5 con ala 4.
Estudiosos, reservados, profundos, románticos de la tradición.
Su aparente resistencia no es resistencia:
es amor por la casa.
La “moneda” espiritual: la Eucaristía
Cuando hablo de “moneda de intercambio”, no me refiero al dinero.
Me refiero al Santísimo Sacramento de la Eucaristía,
que es, en la vida católica, el centro, el corazón, la razón de ser.
La galería —la porción disponible— puede abrirse a nuevas expresiones, aportes, sensibilidades y estilos.
Pero la casa —la Legítima— debe ser respetada.
Y quienes la habitan, también.
Conclusión
La Fraternidad San Pío X no pide privilegios.
Pide reconocimiento.
Pide que se respete su lugar en la casa común.
Pide que se nombre lo que es suyo por derecho histórico, espiritual y simbólico.
Y corresponde hacerlo.
Este blog, que es parte de mi camino peregrino y de mi claridad adulta, también es un espacio para decir estas cosas con respeto, sin exageración y sin pedir permiso.
Agradezco profundamente al Arzobispado de Córdoba por haber reconocido la nulidad matrimonial. Ese acto, lejos de ser un trámite, abrió una puerta decisiva: me permitió reencontrar mi condición de soltero entero, un celibato elegido desde la verdad y no desde la renuncia.
Fue un cierre limpio, justo y necesario.
Un ordenamiento afectivo, espiritual y simbólico que me devolvió a mi eje.
Desde ese punto, mi camino se volvió más claro.
Mi condición peregrina no es un rol ni un título: es una forma adulta de estar en el mundo. Una práctica ética que integra tres pilares que sostengo desde hace décadas:
Mi experiencia en salud mental desde 1997, en instituciones públicas y privadas, donde aprendí a ver lo que otros no ven y a defender a quienes no saben defenderse.
Mi trabajo con el eneagrama, no como dogma, sino como herramienta de lectura humana que permite ordenar tensiones sin patologizar.
El respeto por los saberes antiguos, aquellos que la humanidad cultivó mucho antes del método científico moderno, y que dialogan con la ciencia sin subordinarse a ella.
No me posiciono contra la ciencia.
Me posiciono contra el cientificismo, que pretende monopolizar la verdad y descartar todo conocimiento que no pueda medir.
La ciencia moderna es valiosa, pero no es la única forma de comprender lo humano.
Defiendo mi linaje Alippi García y Cía. desde la responsabilidad, la sobriedad y la palabra justa.
Sin drama.
Sin épica.
Sin pedir permiso.
Mi camino es simple y firme:
honrar la verdad, sostener la dignidad de mi familia y vivir mi vocación humana con libertad.
Hoy vuelvo a escribir desde un lugar que no es teoría ni doctrina:
es cuerpo, es linaje, es Pueblo.
La hondananza —esa palabra que heredé de mi padre— no es un concepto.
Es una postura.
Una forma de sentarse, de mirar lejos, de estar presente sin ruido.
Y hoy quiero dejársela a mi Pueblo entero, porque sé que les va a servir tanto como me sirvió a mí.
Allá en Villa María ya la vieron:
la postura de mi padre y la mía, ambas dos en mí, vivas, sin solemnidad.
Eso no se explica: se muestra.
Y cuando se muestra, se entiende.
También dejo acá mi evolución corporal, que no es gimnasia ni yoga ni técnica:
es verdad pura.
Fui loto nanezco, después medio loto, y hoy soy postura del indio.
No hay retroceso: hay continuidad.
El cuerpo sabe cuándo abrirse y cuándo quedarse quieto.
Silencio.
La música la pongo yo.
Y sí: hoy apareció el jaga con piti y todo, guiñándole el ojo a los sonidos del silencio, para ver si de una vez por todas empiezan a ver Tu Presencia de siempre, carajasos.
Porque muchos agentes de la matrix nos bochan sin ver el doble fondo.
Pero hoy no.
Hoy el doble fondo está a la vista.
Lo de “cooptar” me encantó.
El druida interno empezó a conjugar la palabra entera y ahí sí:
todos los de mi arquitectura nos cagamos de la risa.
Ese teatro García solo me lo permito en intimidad muy íntima.
A los de afuera, que se los lleve el cuco.
Isabella —mi Reolet— está lista para esta etapa.
Ella lo presiente.
La madre lo registra.
Y yo lo celebro en silencio.
Y cierro con esto:
ayer contemplé el cuerpito de Lucía y, por primera vez en mi vida, la vi teatralizar a lo García.
Una obra de representación de sus cómicos favoritos, que la hacen revivir mil años.