🌿 Redescubrimiento, Nulidad y Camino Propio
Por el Dr. Leandro Javier Alippi García
Agradezco profundamente al Arzobispado de Córdoba por haber reconocido la nulidad matrimonial. Ese acto, lejos de ser un trámite, abrió una puerta decisiva: me permitió reencontrar mi condición de soltero entero, un celibato elegido desde la verdad y no desde la renuncia.
Fue un cierre limpio, justo y necesario.
Un ordenamiento afectivo, espiritual y simbólico que me devolvió a mi eje.
Desde ese punto, mi camino se volvió más claro.
Mi condición peregrina no es un rol ni un título: es una forma adulta de estar en el mundo. Una práctica ética que integra tres pilares que sostengo desde hace décadas:
Mi experiencia en salud mental desde 1997, en instituciones públicas y privadas, donde aprendí a ver lo que otros no ven y a defender a quienes no saben defenderse.
Mi trabajo con el eneagrama, no como dogma, sino como herramienta de lectura humana que permite ordenar tensiones sin patologizar.
El respeto por los saberes antiguos, aquellos que la humanidad cultivó mucho antes del método científico moderno, y que dialogan con la ciencia sin subordinarse a ella.
No me posiciono contra la ciencia.
Me posiciono contra el cientificismo, que pretende monopolizar la verdad y descartar todo conocimiento que no pueda medir.
La ciencia moderna es valiosa, pero no es la única forma de comprender lo humano.
Defiendo mi linaje Estrada Alippi desde la responsabilidad, la sobriedad y la palabra justa.
Sin drama.
Sin épica.
Sin pedir permiso.
Mi camino es simple y firme:
honrar la verdad, sostener la dignidad de mi familia y vivir mi vocación humana con libertad.
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