🌿 La Legítima, la Fraternidad San Pío X y la Casa Común
Por el Dr. Leandro Javier Alippi García
En mi reflexión anterior mencioné a quienes suelen ser llamados “lefevristas”.
Corresponde corregir ese término y usar la denominación justa:
la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, la Legítima.
No son cismáticos.
No son revolucionarios contra los Papas.
No son cedevacantistas.
Son una minoría dentro del Catolicismo Romano que merece respeto, como toda minoría humana y natural.
Su reclamo central no es político ni ideológico:
es jurídico‑simbólico.
Y para explicarlo, nada mejor que recurrir a una analogía que cualquier argentino entiende sin esfuerzo.
La Legítima: la casa que no se toca
En el derecho sucesorio argentino, la porción legítima es la parte de la herencia que pertenece sí o sí a los herederos forzosos:
hijos, ascendientes y, en ciertos casos, el cónyuge.
Esa porción es inviolable.
No se discute.
No se negocia.
No se toca.
Es, simbólicamente, la casa de la familia.
El corazón del linaje.
El lugar donde la sangre reconoce su continuidad.
La Galería: la porción disponible
Luego está la porción disponible, que podríamos comparar con la galería de esa misma casa.
Allí sí se puede disponer libremente:
testamentos, legados, invitaciones a quienes no son herederos forzosos, hermanos putativos, amigos, allegados.
La galería es flexible.
La casa no.
La Fraternidad San Pío X como la Legítima
Desde esta lógica, la Fraternidad San Pío X reclama ser reconocida como parte de la Legítima del Catolicismo Romano.
No como un grupo externo, no como invitados de la galería, sino como hijos de la casa, herederos de la tradición teológica, litúrgica y espiritual que marcó siglos de vida eclesial.
Su sensibilidad es clásica, grecorromana, sobria, romántica.
Desconfían del humanismo moderno y de los múltiples posmodernismos no por rebeldía, sino por fidelidad.
El Coaching Eneagramático nos ayuda a entenderlos sin caricaturas:
son, en gran medida, eneatipo 5 con ala 4.
Estudiosos, reservados, profundos, románticos de la tradición.
Su aparente resistencia no es resistencia:
es amor por la casa.
La “moneda” espiritual: la Eucaristía
Cuando hablo de “moneda de intercambio”, no me refiero al dinero.
Me refiero al Santísimo Sacramento de la Eucaristía,
que es, en la vida católica, el centro, el corazón, la razón de ser.
La galería —la porción disponible— puede abrirse a nuevas expresiones, aportes, sensibilidades y estilos.
Pero la casa —la Legítima— debe ser respetada.
Y quienes la habitan, también.
Conclusión
La Fraternidad San Pío X no pide privilegios.
Pide reconocimiento.
Pide que se respete su lugar en la casa común.
Pide que se nombre lo que es suyo por derecho histórico, espiritual y simbólico.
Y corresponde hacerlo.
Este blog, que es parte de mi camino peregrino y de mi claridad adulta, también es un espacio para decir estas cosas con respeto, sin exageración y sin pedir permiso.
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